Historia de la Osteopatía

Su desarrollo primigenio fue a cargo del norteamericano Andrew Taylor Still, en 1874. Hoy en día, la Organización Mundial de la Salud reconoce a la osteopatía, que además tiene categoría de estudio universitario en países europeos, como Francia, Reino Unido; o en Estados Unidos, entre otros. En España, sin embargo, aún no está regulada como actividad profesional legal. Aunque el Ministerio de Ciencia e Innovación la reconoce, solo o hace dentro de las competencias del grado en fisioterapia.

A partir del trabajo del Dr. Andrew Taylor Still, la osteopatía no ha dejado de crecer y su popularidad aumenta día tras día. Su éxito radica en encontrar la causa de los trastornos considerando la relación entre cuerpo del paciente y mente del paciente: Mens Sana in Corpore Sano.

Para hacernos una idea, una consulta para recibir un tratamiento de osteopatia dura entre media hora y una hora. Las terapias osteopáticas no suponen intrusiones en el cuerpo del paciente. Se utiliza el tacto, la palpación, de pies a cabeza. Los tratamientos no generan dolor alguno y son personalizados, adaptados a cuerpo y fisionomía de cada paciente.

Además, explicamos a nuestros pacientes siempre los pormenores de los tratamientos mientras los efectúa. Cuando termina la sesión, el paciente deberá, después de la misma, como si tuviera deberes, continuar con el trabajo, según los consejos aportados durante la consulta. Sus movimientos, recomendaciones para con el deporte que practique y demás, serán según estas recomendaciones. Las personas con obesidad o trastornos alimentarios también recibirán recomendaciones en este sentido dietético.

La visitas para recibir Tratamientos de Osteopatía se recomiendan que sean cada dos o tres meses para certificar que, mecánicamente, todo nuestro cuerpo funciona perfectamente.

Así, preventivamente, evitaremos dolores antes de que el problema surja.