¿Qué es la osteopatía?

La rama osteopática de la medicina se encuadra dentro del amplio espectro de las disciplinas de la fisioterapia. La osteopatía se basa en técnicas manuales y tratamientos no invasivos que suponen una alternativa efectiva a los problemas y dolencias de nuestra salud y que no perjudican a nuestro cuerpo tanto como la toma de medicamentos.

La clave para entender la osteopatía es comprender el cuerpo humano como uno, teniendo una visión holística del mismo. No tratamos de órganos y estructuras separadas sino de un conjunto interconectado. Partiendo de este hecho, los tratamientos osteopáticos se dirigen a aliviar la dolencia a través de la restauración del equilibrio orgánico general, y no tanto el alivio del foco concreto del dolor.

Además de esto, sumamos algo más: la aplicación de la homeostasis, o sea, la característica que confiere a los organismos vivos una condición estable a través de la compensación de intercambios externos e internos (metabolismo). Un buen ejemplo de esto sería la autorregulación de nuestra temperatura o los niveles del pH corporales.

Así pues, tenemos a la osteopatía como una rama medicinal que trata de preservar todas las funciones orgánicas perfectamente activas y funcionales (sistemas respiratorio, cardiovascular, nervioso, muscular y esquelético, linfático…)