¿Quiénes necesitan el tratamiento osteopático?

La noción del cuerpo como un todo hace que la osteopatía esté ampliamente recomendada para los siguientes trastornos, dolencias y alteraciones de nuestros órganos:

  • Osteo-articulares y músculo-esqueléticos: esguinces, contracturas, tendinitis, radiculopatías (pérdida de sensibilidad), dolencias fruto de dismetrías estructurales (miembros de distintas longitudes), etcétera.
  • Digestivas: colon irritable, meteorismo, estreñimiento, gases, hernia de hiato, gastritis…
  • Genito – Urinarias: incontinencia, amenorrea, dismenorrea, cistitis, trastornos menopáusicos y otros.
  • Sistema respiratorio: asma, tos, bronquitis…
  • Neuronales: cefaleas de distintos orígenes, neuralgia trigeminal, migrañas
  • Pediatría.
  • Trastorno del sueño, fatiga, vértigos, cansancio generalizado, estrés, ansiedad, etcétera.